La unión de historiadores, matemáticos, informáticos y físicos ha permitido reconstruir las rutas comerciales del antiguo imperio romano, una investigación que ha encabezado la Universidad de Barcelona.

La investigación se ha llevado a cabo en el marco del proyecto europeo que lidera el catedrático de la UB José Remesal y que ha permitido constatar que el comercio a escala continental, entre las diferentes provincias romanas, tenía “flujos importantes” y que “el Atlántico era la ruta principal para transportar aceite, las conservas de pescado y el vino producidos en la península Ibérica (provincias Bética y Tarraconense) hasta el norte de Europa.

Esta propuesta de Remesal, publicada en la revista Journal of Archaeological Science, se contrapone a las teorías que hasta ahora priorizaban la importancia del valle del Ródano como vía comercial.

Remesal ha explicado en la presentación que “el viaje por el Ródano tardaba unos 200 días en llegar a Germania, mientras que la vía atlántica desde la Bética hasta la desembocadura del Rin tardaba unos 22 días, y luego se tardaban otros 22 días en transporte fluvial hasta Maguncia”.

 

 

<Leer artículo completo>